
Pensemos en todas las cosas que nos hacen alegrarnos a diario, el reír con nuestros amigos, compañeros, conocer gente nueva, buena, sincera que Dios pone en nuestro camino. El tener gente en quien confiar, y si tienes temor , penas o dolor tienes a un Dios maravilloso. Dios nos entregó el regalo más lindo del mundo, su perdón, su amor, el ser defendidos por El como abogado, el mejor abogado. Y siempre me pregunto, ¿Quién soy yo para tener su perdón?. Esque no lo puedo concebir! Alguien tan pecador, y un ser tan Celestial, tan Supremo me lo regaló...Dios me ama como nunca lo podría yo imgainar, y eso es tan hermoso. A veces pienso como la gente anhelaría tener como amigo a alguien que admire, en la televisión, en el cine, gente famosa. Yo me sentiría en otro mundo, pero Dios se fijó en mi, me REGALA su amistad, a cambio de nada, me AMA como nadie lo haría, me sostiene, me sustenta y me da fuerzas para seguir. El es quien pone los pensamientos de amor, puros y bondadosos en mi corazon. No por el hecho de haber nacido en un mundo de pecado estamos condicionados a pecar irremediablemente y llegar hasta el punto de la depravación, robo, homicidio, envidias, hablar mal de otros. Cuando a cada uno nos de ganas de hacer cosas malas contra el prójimo pongamonos en la mente este pensamiento: ¿ Qué haría Dios en mi lugar? o simplemente ponernos en el lugar de la otra persona y pensar porqué hizo algo que nos molestó.
Jesús vino a este mundo a enseñarnos que no debemos hacer diferencias de personas. A veces pienso que no podría ser amiga de un homosexual, de una lesbiana o de alguien que no está acorde con mis principios, pero Dios quiere darle a cada uno una oportunidad,y debemos tratar de hacer lo que Dios nos pide: Que la gente abandone su vida mundana de pecado y se entregue para cambiar, entregándole su vida a Jesús. Ahí estaremos tranquilos por el hecho de que ya hicimos nuestra parte. Cuando confiamso verdaderamente en Dios y tenemos fe en El, nos da la fuerza para cambiar y se nos hace mucho mas liviano ese esfuerzo, porque lo tenemos a el, sosteniendonos en cada instante.
Gracias Dios porque aún al ser yo una persona tan inferior a Ti, tan poco merecedora de Ti, recibo todo lo que un día me prometiste:)